El divorcio de Adele le puede costar la mitad de su fortuna: 160 millones

El divorcio de Adele le puede costar la mitad de su fortuna: 160 millones

La cantante británica llevaba siete con Simon Konecki, padre de su único hijo. La pareja no había firmado capitulaciones matrimoniales.
Las canciones románticas son, en multitud de ocasiones, fruto de un corazón roto. A mayor drama vital, más fuerza, más garra, más dolor… y más discos vendidos. No es de extrañar, por tanto, que muchos internautas de pluma afilada ya apunten a que los próximos temas de Adele vayan a ser especialmente conmovedores: la artista anunció el pasado sábado el fin de su matrimonio con el financiero Simon Konecki. Un adiós que no solo romperá canciones y corazones, sino también cuentas bancarias: Adele tendrá que partir su fortuna por la mitad y compartirla con quien pronto será su exmarido.

Adele Adkins y Simon Konecki se conocieron en 2011 gracias a un amigo en común: el cantante Ed Sheeran. Entonces ella vivía su gran explosión profesional gracias al lanzamiento de su segundo álbum, 21, que se convirtió en un enorme éxito internacional. Una de sus escasas apariciones juntos tuvo lugar en 2012, cuando acudieron juntos a la entrega de los premios Grammy y ella logró seis estatuillas. Sin embargo, aunque se les vio juntos en el patio de butacas, ni en esa ni en ninguna otra ocasión posaron juntos ante los medios.

La pareja tuvo un hijo, Angelo, en octubre de 2012, y se casaron en 2016, algo que ella misma decidió contar durante un concierto en Australia. Según expertos abogados de pareja británicos consultados por el diario The Times, parece bastante probable que Adkins y Konecki no firmaran un acuerdo prematrimonial para dividir sus bienes. Por tanto, ahora tendrán que separarlos durante el proceso de divorcio, para el que han pedido privacidad y respeto. Según esas mismas fuentes, se calcula que la fortuna de la artista supera los 160 millones de euros, y que tendrá que dividirla al 50%. Sin embargo, la cifra puede depender de cuánto tiempo hayan vivido juntos antes de casarse.

No solo eso: cómo haya contribuido él a su carrera, sus logros artísticos y sus ganancias. “Adele podría reclamar que su propio talento es el principal, lo que significa que su marido recibiría significativamente menos dinero”, explica la abogada especializada en divorcios Sandra Davis al Sunday Times.